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KL Contable

7 de agosto de 2026 · 4 min de lectura

El décimo tercer mes: cómo funciona

Se genera todos los meses aunque se pague en tres momentos del año. Ahí está el problema para quien no lo aparta.

No es un bono discrecional

El décimo tercer mes es una obligación laboral, no una gratificación que la empresa decide según cómo haya ido el año.

Confundir las dos cosas es el origen de bastantes conflictos laborales evitables.

Se genera a diario, se paga a plazos

Cada mes que un empleado trabaja, va generando su parte. El pago se hace en momentos concretos del año, pero el derecho se acumula sin parar.

Por eso una empresa que no lo provisiona se encuentra con un desembolso grande justo cuando le toca, como si hubiera aparecido de la nada.

La provisión es la solución

Apartar la parte proporcional cada mes convierte un golpe en un gasto ordinario. Contablemente es simple; el problema es que casi nadie lo hace hasta que le pasa una vez.

Y cuando alguien sale

En una liquidación entra la parte proporcional generada y no pagada. Es uno de los puntos donde más se equivocan las liquidaciones hechas a mano.

Si tiene una liquidación pendiente y no está seguro del cálculo, es mejor consultarla antes de pagarla que corregirla después.

¿Le pasa esto en su empresa?

La primera consulta no cuesta nada y se resuelve por WhatsApp. Si resulta que no necesita nada, también se lo decimos.