16 de agosto de 2026 · 4 min de lectura
Qué pasa si presento tarde una declaración a la DGI
Casi ninguna multa que hemos visto vino de no querer pagar. Vino de enterarse tarde.
Lo caro casi nunca es el impuesto
Cuando un empresario recibe una notificación de la Dirección General de Ingresos, la cifra que le asusta rara vez es el impuesto en sí. Es lo que se le ha ido sumando encima por haber presentado fuera de plazo.
Esa parte era completamente evitable, y es la que más rabia da, porque no compró nada con ella.
Crece con el tiempo
El recargo por mora no es una cantidad fija que se paga y se acabó: aumenta mientras la obligación siga pendiente. Dos meses de retraso cuestan más del doble que uno.
Por eso el peor consejo que puede seguir es «lo dejo para cuando tenga el dinero». Cada mes que pasa, hace falta más dinero.
Ya se me pasó. ¿Qué hago?
Lo primero es saber exactamente qué se debe y por qué concepto. Muchas veces la cifra total incluye conceptos que se pueden ordenar, y no todo lo que aparece es lo que finalmente se paga.
Lo segundo es no dejar que se acumule otro período encima. Un atraso se resuelve; dos atrasos apilados se convierten en un problema distinto.
La forma de que no vuelva a pasar
No es tener mejor memoria: es que alguien le avise antes. En nuestros clientes el aviso sale con antelación, por WhatsApp, con lo que hay que presentar y para cuándo.
Suena simple porque lo es. Y es la diferencia entre pagar impuestos y pagar impuestos con recargo.
¿Le pasa esto en su empresa?
La primera consulta no cuesta nada y se resuelve por WhatsApp. Si resulta que no necesita nada, también se lo decimos.
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