Saltar al contenido
KL Contable

· 4 min de lectura

La conciliación bancaria: por qué es lo primero que miramos

Cuando recibimos una contabilidad nueva, no empezamos por los impuestos. Empezamos por el banco.

Manos marcando con un lápiz un estado de cuenta impreso junto a un libro contable abierto

Respuesta corta

La conciliación bancaria es comparar los movimientos que registra la contabilidad con los del estado de cuenta del banco y explicar cada diferencia. Es lo primero que se revisa porque el banco es una fuente externa y fechada: si la contabilidad no cuadra con él, los estados financieros y las declaraciones ante la DGI se apoyan en datos que no se sabe si son ciertos.

Lo esencial

  • Conciliar es poner lado a lado lo que dice la contabilidad y lo que dice el banco, y explicar cada diferencia.
  • Algunas diferencias son normales, como un cheque emitido que el proveedor todavía no ha cobrado.
  • Los errores típicos son pagos registrados dos veces, cobros sin anotar, comisiones olvidadas y gastos personales.
  • Hecha cada mes, la conciliación se resuelve con la memoria fresca; hecha al final del año, se convierte en una reconstrucción.

Qué es, sin tecnicismos

Conciliar es poner lado a lado dos listas: los movimientos que la contabilidad dice que hubo en su cuenta y los que el banco dice que hubo. Luego se explica cada diferencia.

Algunas diferencias son normales, como un cheque emitido que el proveedor todavía no cobró. Otras no lo son, y esas son las que interesan.

Por qué empezamos por ahí

El banco es el único dato de la empresa que no depende de nadie de dentro. Es una fuente externa y fechada.

Si la contabilidad cuadra con el banco, hay una base sobre la que construir. Si no cuadra, todo lo que venga después —estados financieros, declaraciones— está apoyado en algo que no sabemos si es cierto.

Lo que suele aparecer

Pagos registrados dos veces. Cobros que entraron al banco y nunca se anotaron. Comisiones bancarias que nadie registró. Gastos personales pagados con la cuenta de la empresa.

Ninguno de esos errores es grave por sí solo cuando se detecta en el mes. Acumulados durante un año, convierten el cierre en una reconstrucción.

Cada mes, no al final del año

Una conciliación mensual se hace con la memoria todavía fresca: usted recuerda qué fue ese depósito o ese pago. Doce meses después, nadie se acuerda.

Si su contador no le puede decir cuándo fue la última conciliación de cada cuenta, esa es la primera pregunta que conviene hacerle.

Si no sabe cómo está la suya

Escríbanos por WhatsApp. Con los estados de cuenta y lo que tenga registrado se puede ver rápido si la contabilidad cuadra con el banco o si hay trabajo pendiente.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se debe hacer la conciliación bancaria?

Cada mes. Así las diferencias se explican mientras todavía se recuerda qué fue cada depósito o pago.

¿Qué diferencias son normales en una conciliación bancaria?

Las que se explican por tiempos, como un cheque emitido que el proveedor todavía no cobró. Las que no tienen explicación son las que hay que investigar.

¿Qué errores detecta la conciliación bancaria?

Pagos registrados dos veces, cobros que entraron al banco y no se anotaron, comisiones bancarias sin registrar y gastos personales pagados con la cuenta de la empresa.

¿Cómo sé si mi contador concilia los bancos?

Pregúntele cuándo fue la última conciliación de cada cuenta. Si no puede decírselo, esa es la primera señal que conviene revisar.

¿Le pasa esto en su empresa?

La primera consulta no cuesta nada y se resuelve por WhatsApp. Si resulta que no necesita nada, también se lo decimos.

Contenido informativo de KL Contable, firma de Contador Público Autorizado en Ciudad de Panamá. No sustituye una consulta sobre su caso: la normativa cambia y cada empresa es distinta.